La incesante busca del buen desempeño
Viernes, 04 de Junio de 2010 17:45

Con la creciente complejidad de la información y la cantidad de opciones a considerar, la elección de una computadora se ha convertido en una tarea ardua. La reanudación del crecimiento económico en 2009 impulsó el mercado de opciones, incluidas las computadoras de escritorio, los notebooks y los netbooks, dirigidos a  todos los perfiles de público.

Un atributo que los usuarios de todo el mundo tienen en común es la búsqueda de una máquina con un buen rendimiento. Desde las personas que buscan su primer equipo a los que están cambiando una máquina antigua, lo que nadie quiere es un equipo lento, que tarde en responder o que muestre mensajes de error.

La generación Z, que ahora está empezando a tener poder adquisitivo, ha demostrado que la multitarea es la palabra del día. La idea ahora es ser participativo en línea y hacer uso del mayor número posible de programas informáticos simultáneamente: los usuarios de hoy están conectados a Skype y Messenger, escuchan música, escriben blogs, tienen una hoja de cálculo abierta y responden a sus correos electrónicos con el apoyo del corrector ortográfico. El desempeño es esencial.

El desempeño de un equipo, sin embargo, está directamente relacionado con su procesador. Considerado el "cerebro" de la máquina, el procesador es uno de los elementos que más influyen en el desempeño de la ejecución de las tareas. Para asegurarse de que el procesador de su computadora atenderá a las expectativas de desempeño deseadas, deben considerarse algunos elementos: la microarquitectura, la frecuencia, la caché, los hilos y los núcleos. Todos estos factores integrantes de un procesador contribuyen de una manera diferente al desempeño global de una máquina.

Uno de los factores más importantes para el correcto desempeño de la máquina es la inteligencia del procesador. Hoy en día, la tecnología de punta produce procesadores capaces de cambiar su frecuencia según la demanda y la carga de trabajo. Este factor aumenta la velocidad de acceso a los datos y la ejecución de gráficos y permite duplicar el número de procesos simultáneos en ejecución.

Lo importante ahora es saber cuán inteligente es cada núcleo del procesador, pues cuántos núcleos tenga ya no importa tanto. La computación inteligente aumenta el desempeño cuando el usuario lo necesita, ejecutando la multitarea de una forma rápida y sencilla, facilitando la creación de contenidos digitales y acelerando la productividad. Todo ello le permitirá a la computadora adaptarse a la demanda al instante, ahorrando energía y haciendo posible, al mismo tiempo, una mejor experiencia para quien la utilice.


Por Gabriel Peralta
Gerente de Consumo de Intel North Cone

Última actualización el Viernes, 04 de Junio de 2010 17:50
 

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