Analistas estadounidenses: Nuestras bases militares en el extranjero están indefensas

La defensa de EE.UU. está especialmente centrada en defender su territorio contra los misiles balísticos, pero los mandos militares han descuidado otra amenaza apremiante: la que plantean los proyectiles de crucero sobre sus bastiones fuera de territorio nacional.

Una andanada de misiles de crucero y ataques masivos de drones armados bastarían para devastar las bases de ultramar de Estados Unidos, advierte un reciente trabajo en la revista The National Interest, remitiéndose a un nuevo estudio realizado por el Center for Strategic and Budgetary Assessments de Washington (Centro para las Evaluaciones Estratégicas y Presupuestarias).

Mientras el mando militar y político de Estados Unidos ha estado preocupado por la posibilidad de que unos pocos misiles balísticos de Corea del Norte impactaran sobre su costa oeste, China y Rusia han acumulado enormes reservas de armas guiadas que ponen en peligro las bases estadounidenses, sugiere el reciente artículo de la revista

Titulado ‘La defensa aérea y antimisiles en una encrucijada: Nuevos conceptos y tecnologías para defender las bases de ultramar de Estados Unidos’, el estudio describe el amplio ramillete de amenazas a las instalaciones estadounidenses. Una de las que cita el trabajo es la de Guam, que cuenta con pistas de aviación, puertos y bases de suministros.

Misiles con capacidad nuclear en un desfile militar en Pekín, China, el 1 de octubre de 2009.280 ojivas y en aumento: Expertos de EE.UU. evalúan el arsenal nuclear de China

China tiene más de 1.500 misiles balísticos, incluidos algunos DF-26 de alcance medio capaces de impactar las bases de los Estados Unidos en Guam. También dispone de miles de misiles aire-tierra, incluido el CJ-20, con un alcance de unos 2.000 kilómetros.

El misil balístico Iskander ruso con base en tierra, así como el  hipersónico Kinzhal aire-superficie, podrían destruir las bases estadounidenses en Europa. Tanto Pekín como Moscú están desarrollando drones armados que pueden atacar objetivos distantes, apunta el artículo.

Aunque la Agencia de Defensa de Misiles de EE.UU. tiene la tarea de detener los misiles balísticos estratégicos, “es poco probable que disponga de la experiencia y los fondos para desarrollar un ‘sistema de sistemas’ mucho más robusto y con la capacidad necesaria para defender infraestructuras críticas e instalaciones militares de EE.UU. en el extranjero contra grandes ataques a corto plazo”, afirma el informe.

Todo ello deja al Ejército estadounidense, que es responsable de proporcionar defensas terrestres, desprotegido ante miles de misiles balísticos y de crucero. El Ejército tiene 50 baterías de defensa aérea del sistema Patriot con 480 lanzadores y más de 1.200 misiles interceptores.

Sin embargo, “son caros y su capacidad combinada sería insuficiente para proteger las bases aéreas y otras infraestructuras militares de las que dependerían los Estados Unidos y las fuerzas aliadas durante un conflicto importante contra una gran potencia”, advierte el Centro para las Evaluaciones Estratégicas y Presupuestarias.

Foto: Analistas estadounidenses: Nuestras bases militares en el extranjero están indefensas. Foto ilustrativa. Flickr.com / U.S. Department of Defense Current Photos